Retorica
Retorica 15V. Otro <lugar> se debe al accidente,[422] como aquello que dice Polícrates sobre los ratones que cooperan comiéndose las cuerdas del arco.[423] O también si alguien sostiene que el ser convidado a un banquete es el mayor honor, por el hecho de que, por no serlo, se irritó Aquiles contra los aqueos en Ténedos.[424] No obstante, él se irritó al sentirse despreciado, si bien aconteció tal cosa por no haberle invitado.
20VI. Otro <lugar> procede de la consecuencia.[425] Así, por ejemplo, lo que <se dice> en Alejandro[426] acerca de que éste era magnánimo porque, eludiendo el trato con sus semejantes, vivía solo en el monte Ida; y como los magnánimos son de esta naturaleza, se opinaba que también él era magnánimo. Y, lo mismo, aquello de que, porque uno sea elegante y pasee por la noche, es un adúltero, ya que éstos se comportan así.[427] Por otro lado, 25esto es parecido a <decir> que, en los templos, los mendigos cantan y bailan y que a los exiliados les es posible vivir donde les apetezca:[428] puesto que a los que parecen ser felices les son pertinentes estas mismas cosas, se opinará entonces que todos aquellos a quienes tales cosas les sean pertinentes, son también felices. Sin embargo, la diferencia está en el cómo y, por ello, se viene a caer aquí en un <paralogismo> por omisión.[429]