Retorica
Retorica Finalmente, esta misma exposición fundada en signos es también expresiva del talante, cuando le acompaña <una expresión> ajustada[116] a cada género y a cada modo de ser. Llamo aquà género[117] al que corresponde por la edad —como, por ejemplo, el de un niño, el de un hombre maduro y el de un anciano—, y por ser mujer u hombre, o de Laconia o Tesalia. Y modo de ser[118] a aquello según lo cual cada uno es de una determinada manera en su vida, pues no a todo modo de ser corresponde 30que las vidas sean de la clase que son. Por lo tanto, si se dicen las palabras apropiadas al modo de ser, se representará el talante, puesto que desde luego no suelen hablar de la misma manera el rústico y el instruido. A los oyentes, por lo demás, esto les despierta en alguna medida las pasiones; y también <las fórmulas> de que con tanta insistencia se sirven los logógrafos,[119] como: «¿quién no lo sabe?», «todos los saben». El que escucha, en efecto, 35asiente avergonzado, a fin de participar en aquello de que todos los demás <participan>.