Retorica
Retorica Entre los ritmos, el heroico[131] es grave, pero carece de armonÃa para la lengua hablada. El yambo, en cambio, constituye la expresión de la mayorÃa (y, por eso, es de todos los metros el más usado al hablar), pero <el discurso>35 debe ser grave y capaz de conmover.[132] Por su parte, el troqueo está demasiado próximo al córdax, lo que manifiestan claramente 1409alos tetrámetros, que, en efecto, son un ritmo de carrera.[133] Queda, pues, el peán, que empezó a utilizarse a partir de TrasÃmaco, como en secreto, no sabiéndose entonces decir en qué consistÃa.[134] Ahora bien, el peán es una tercera <clase de> ritmo y sigue a los ya citados, puesto que en él se da <una relación> 5de tres por dos, mientras que en aquéllos, en el primero, <la relación> es de uno por uno y, en el segundo, de dos por uno. De semejantes proporciones es el sesquiáltero; y tal es el peán.[135] Asà pues, el resto <de los ritmos> hay que dejarlos de lado por las razones dichas y porque son métricos, y en cambio adoptar el peán, porque es el único de los ritmos citados que no tiene metro, de suerte que es también el que pasa más desapercibido.