Retorica
Retorica Las imágenes, al menos las que tienen buena aceptación, son también, como ya se ha dicho antes,[241] hasta cierto punto 35metáforas, ya que siempre se enuncian partiendo de dos <términos>, igual que las metáforaspor analogÃa; por ejemplo: «el escudo 1413a—decÃamos— es la copa de Ares»[242] y «el arco es una lira sin cuerdas».[243] Lo que decimos de este modo no es, ciertamente, simple, mientras que llamar al arco lira y al escudo copa, eso es simple. Ahora bien, es asà como se hacen las comparaciones, o sea, <llamando> a un flautista, «mono»; o a un miope, «candil en dÃa de lluvia», por cuanto uno y otro hacen guiños.[244] Pero 5además <la comparación> es buena, cuando incluye una metáfora; porque efectivamente es posible hacer con la copa de Ares la imagen del escudo o con los harapos de una casa la imagen de la ruina; y también decir que Nicérato es un Filoctetes mordido por Pratis, según la comparación que hizo TrasÃmaco, al ver que Nicérato, después que fue vencido en una recitación épica 10por Pratis, andaba con la melena larga e incluso sucio.[245] En este punto es donde principalmente fracasan los poetas, si no lo hacen bien, y donde adquieren celebridad, si logran acertar; quiero decir, cuando llevan a cabo una atribución. <Tal es el caso de>: