Retorica
Retorica Por otra parte, los refranes son también metáforas de especie a especie.[247] Por ejemplo, si uno lleva a otro a su casa, persuadido de que va a obtener un bien y luego sale perjudicado, se dice: «como el de Cárpatos con la liebre».[248] Porque ambos 20sufrieron lo que acaba de decirse. Por lo que se refiere a de dónde se obtienen las expresiones elegantes y por qué, se ha dado ya razón, poco más o menos, de todo ello. Y en cuanto a las más celebradas hipérboles, son asimismo metáforas,[249] como aquella que <dice> a propósito de un hombre lleno de cardenales: «pensarÃas que era un cesto de moras»; porque los cardenales son, en efecto, morados, y en la cantidad está la exageración. De otro lado, también la frase «como esto y lo otro» <introduce> hipérboles, que sólo se diferencian por la expresión.[250] <Por ejemplo>: 25«como Filamón luchando con su rival, el saco de boxeo». O: «como el perejil, asà de torcidas lleva las piernas», y: «pensarÃas que no tiene piernas, sino perejiles, de torcidas que están». Por lo demás, las hipérboles poseen un aspecto juvenil, por la 30mucha vehemencia que manifiestan.[251] Y por eso las dicen principalmente los que están dominados por la ira:
Ni aunque me diese tantos regalos como granos hay de polvo y arena,
ni siquiera asà tomarÃa por esposa a la hija del Atrida Agamenón,