La isla desierta _ Saverio el cruel
La isla desierta _ Saverio el cruel LUISA, PEDRO y JUAN.
JUAN. —Esto sà que está bueno. Nos planta en lo mejor.
PEDRO. —Quizá no le falte razón. ¿Qué hacemos si al mantequero le da por tomar las cosas a lo trágico?
LUISA (despeinando a PEDRO). —No digas pavadas. Ese hombre es un infeliz. Verás. Nos divertiremos inmensamente. ¿Quieren que haga yo el papel de Julia?
PEDRO. —¿Y tu mamá?
LUISA. —Mamá encantada.
JUAN. —A mà me parece bien. (Suena el teléfono. PEDRO corre al aparato).
PEDRO (al teléfono). —¿Quién? ¡Ah, sos vos! No, no llegó. Se está vistiendo. A la noche. Bueno, hasta luego. (Volviendo a la mesa). Hablaba Esther. Preguntaba si habÃa llegado el mantequero.
JUAN. —¡Te das cuenta! Nos estamos haciendo célebres. (Bajando la voz). Entre nosotros: va a ser una burla brutal.
LUISA. —Todos se han enterado. ¿Dónde está Susana?
