La isla desierta _ Saverio el cruel
La isla desierta _ Saverio el cruel TODOS (haciendo cÃrculo en derredor de SUSANA, señalándola con el dedo). —Susana.
SUSANA (amablemente). —Y quiero seguir siendo loca, porque siendo loca pongo en movimiento a los cuerdos, como muñecos.
JUAN (levantando el brazo). —Aquà todos somos locos, pero el más miserable de los locos aún no ha venido. Se hace desear. Hace sufrir a Susana. (Volviendo a los otros). Porque Susana ama al vendedor de manteca. Lo ama tiernamente.
SUSANA (riendo forzada). —Esto sà que está bueno…
JUAN (exaltado y declamatorio). —Pero yo también amo a Susana. Pero ella, sorda, no escucha mis palabras. Sigue su ruta por un camino sombrÃo e ignorado.
TODOS (a coro). —Bien… Bien…
JUAN. —No digo más… Me han interrumpido en lo mejor.
LUISA. —Pero ese Saverio, ¿viene o no viene?
DEMETRIO. —Parece que no viene.
ERNESTINA (a PEDRO). —¿Por qué no vas a la estación?