Los Lanzallamas
Los Lanzallamas Con el cigarrillo humeando entre los labios y las manos en los bolsillos, Haffner se detiene frente a la excavación de los cimientos de un rascanubes. El trabajo se efectúa entre dos telones antiguos de murallas medianeras que guardan en sus perpendiculares rastros de flores de empapelados y sucios recuadros de letrinas desaparecidas. Suspendidas de cables negros, centenares de lámparas eléctricas proyectan claridad de agua incandescente sobre empolvados checoslovacos, ágiles entre las cadenas engrasadas de los guinches que elevan cubos de greda amarilla.
El viento frÃo barre el polvo de la diagonal. El Rufián Melancólico escupe por el colmillo y sumergiendo más las manos en los bolsillos avanza con lento paso gimnástico mascullando su cavilación.