Los Lanzallamas
Los Lanzallamas —Es pesada. Irregular. El cemento se fragmenta siempre irregularmente. Poco práctica para llevarla… y poca potencia. ¿Qué carga tiene?
—Gelinita.
—El explosivo es bueno, pero eso no lo es todo en material destructor.
—¿Usted cómo construirÃa bombas?
—Yo no soy partidario de las bombas; prefiero los gases. Ustedes, los terroristas, siempre están atrasados en material destructor. ¿Por qué no se dedican a estudiar quÃmica? ¿Por qué no fabrican gases? El cloro combinado con el óxido de carbono forma el fosgeno. Insisten en las bombas. Las bombas estaban muy bien en el año 1850; hoy debemos marchar con el progreso. ¿Qué desastre puede provocar usted con el petardo que tiene entre manos? Nada, o muy poco. En cambio, con el fosgeno… El fosgeno no hace ruido. No se ve nada más que una cortinita amarillo verdosa. Un pequeño olor a madera podrida. Al respirarlo, los hombres caen como moscas. En un tubo de acero, que puede tener la forma de una caja de violÃn, de un piano, en fin… de lo que quiera usted, puede llevar tal cantidad de gas como para desinfectar de hombres muchas hectáreas.
—¿De modo que, por ejemplo, si usted tuviera que asaltar un banco…?