De sangre y cenizas
De sangre y cenizas —La lÃnea entre el bien y el mal ya no existe, Doncella —susurró el hombre, sus ojos vacÃos llenos de un terror inexplicable—. Solo queda sangre... y cenizas.
Poppy retrocedió, pero las palabras se grabaron en su mente. La verdad era un arma, y ahora la sostenÃa entre sus manos. El precio de esa verdad serÃa alto, pero no podÃa dar marcha atrás.
Porque habÃa algo más en juego que su vida: el destino del reino entero.
Los ecos de las palabras de Hawke resonaban en la mente de Poppy mientras caminaba por los pasillos silenciosos del castillo. La verdad la golpeaba con fuerza: las criaturas del bosque no eran una anomalÃa; eran un presagio. Pero lo que la mantenÃa despierta por las noches no eran los horrores del exterior, sino los secretos enterrados en los muros que la habÃan protegido.
—Poppy, no puedes quedarte callada por más tiempo —dijo Hawke mientras se inclinaba contra la puerta de su habitación, la luz de la luna bañando su rostro.
—¿Qué quieres que haga? —susurró ella, su voz temblando. La rabia y la confusión se entrelazaban en su interior como una tormenta.
