La venganza de la Petra
La venganza de la Petra SEÑOR Nicomedes y Eudosia
EUOSIA: (Sale.) ¿Ha perdió el conocimiento? (Ríe.)
NIC.: Una muela es la que se le va tambaleando.
EUDOSIA: Y eso que no le he dao muy fuerte por ser recomendao de usté, que si no...
NIC.: ¿Pero qué ha sido?
EUDOSIA: Que no sé qué me ha dicho de un registro... y de que yo iba a ser alta... ¡Figúrese usté si voy a crecer ya más a la edad que tengo!... Pos yo, claro, en cuanto se ha querío propasar... le he sacudió, pero no mu recio...
NIC.: Pues él ha venido tambaleándose como si le acabaran de torpedear. (Llaman) ¡Calla! Vea si es mi yerno.
EUDOSIA: (Va a mirar.) El señor Manolo, el señor Manolo.
NIC.: ¡Holal... Ya está aquí mi hombre. Ábrele y no cierres, que detrás de él vendrán mi mujer y mi hija. A él le dices que pase, y a ellas que tengan cuidao. Que escuchen, pero sin hacer ruido. (Eudosia sale a abrir.)
