La venganza de la Petra
La venganza de la Petra DICHOS y el señor Nicomedes por la derecha
NIC.: (Entra súbitamente, trágico, con el pelo en desorden.) ¡No, no llegará, Bibiano, no llegará!... ¡Yo te lo juro! (Le da un gorrazo con la gorra que trae en la mano.)
BIB.: ¡Nicomedes! (Rascándose el brazo.)
RAIM.: (Simultáneamente y con asombro.) ¡Nicomedes!
MANOLO: ¡Señor Nicomedes!
NIC.: La hora de la tragedia pué que llegue; la del ridÃculo nunca, ¡nunca! (Otro gorrazo a la señora, que se rasca también.)
RAIM.: Bueno, Nicomedes; no te pongas asÃ. ¡Caray!
NIC.: Siempre he estao contra vosotros porque creÃa a mi hija una vÃctima, pero hoy, ante la conduzta inequÃvoca de esa desgraciá, me tenéis a vuestro lao pa todo, oirlo bien, ¡pa todo!. ¡pa todo! (Gorrazo a Manolo.)¡SÃ, pa todo!
MANOLO: (Frotándose el brazo.)
