La venganza de la Petra
La venganza de la Petra PETRA, Manolo, Nicomedes. Luego Eudosia
PETRA: ¿Pero a qué vienen esos aspavientos?... ¿Qué les pasa? ¿Por qué se van disgustaos? ¡Yo que venía tan contenta!...
NIC.: (Se levanta iracundo y coge trágicamente de la mano a su hija.) ¡Petra!
PETRA: (Asustada.) ¡Padre!
NIC.: ¿De dónde vienes a estas horas?
PETRA: ¡Ay, pero por Dios, no se ponga usté así!
MANOLO: (Cogiéndolade la otra mano.) ¿De dónde vienes?
PETRA: (Aterrada.) ¡Pero Manolo!...
MANOLO: Contesta.
PETRA: (Vacilante, temblorosa.) Pues vengo de ahí... de... de casa de la... de... Esos tranvías, que ya saben ustés que cuando una los necesita... (intenta sonreír.)
NIC.: Pero contesta. ¿De dónde vienes tan tarde, tan tarde...?
MANOLO: Eso, ¿de dónde vienes?; pronto, pronto.
PETRA: ¡Ay, por Dios?, pero no me atolondréis! El uno que pronto, el otro que tarde.. No chillarme, hombre, que me azaro.
NIC.: Dilo.
PETRA: Ya lo creo que lo digo, sí, señor; pues no faltaba más.
NIC.: ¿De dónde?
