La venganza de la Petra
La venganza de la Petra DICHOS y Jesús, cargado con todo lo que se nombra.
JESÚS: Mu güeñas. (Aparte.) ¡Caray qué caras!
MANOLO: ¡Un ultramarino!
EUDOSIA: (Aparte.) ¡Mi cena!
MANOLO: ¿Y tú a qué vienes aquí?
JESÚS: Soy el de «La Perla Cubana»...
NIC.: ¿Vas a cantar una habanera?...
JESÚS: No, señor. Voy a decirle al señor que soy de «La Perla Cubana», tienda de comestibles de ahí del 7 de la cae del Amparo, y me ha dicho el principal: Jesús, llégate al 22 de la cae de la Ventosa, pregunta si vive allí una tal seña Petra y dejas esto en el segundo.
PETRA: ¡Jesús!
JESÚS: Mande usté.
PETRA: ¡No es a ti!
MANOLO: Y eso que traes, ¿qué es?
JESÚS: Pues una terrina de fuá grás, media lengua a la escarlata, una caja de jalea del Segundo Pavo Real, cuarto quilo de Chester y dos botellas de amontillao oloroso. A más un melón escrito, de la frutería de orilla, que m'han dicho que hiciese el favor de traerlo, ya que venía, que también era pa aquí.
MANOLO: Bueno, pero todo esto, ¿quién lo ha mandao traer?
