El secreto del exito
El secreto del exito Muchos hombres y mujeres se han dedicado a señalar el camino hacia el éxito y aunque algunos han sido de gran ayuda para quienes los seguían en el sendero del logro, ninguno hasta ahora ha sido capaz de contar toda la historia acerca del éxito. Y ello no es de extrañar, porque en el camino hacia el éxito cada hombre y cada mujer, en cierta medida, dictan la ley para sí mismos. No hay dos temperamentos exactamente iguales. La naturaleza se complace en la variedad. Ninguna circunstancia es exactamente igual que otra, pues en ellas se manifiesta también la infinita variedad de la naturaleza. Por ello es tontería tratar de establecer normas de aplicación universal, normas que, sin duda estarán todas encaminadas hacia la meta del éxito. Tan sólo tenemos que mirar a nuestro alrededor y ver las necesidades particulares que tienen los distintos individuos que componen las masas, así nos daremos cuenta de lo absurdo de intentar dictar normas de aplicación universal sobre este tema. Cada hombre y cada mujer que ha tenido éxito lo ha hecho de un modo distinto, aunque generalmente siguiendo ciertas líneas comunes de acción; de hecho, lo que conocemos como particularidad o singularidad parece jugar siempre un papel importante en el éxito de la mayoría de personas que han logrado alcanzarlo. La singularidad da a quienes la poseen un buen bagaje que les permitirá no seguir férreamente ningún conjunto de reglas previamente marcadas. Por ello, debo señalar como un principio importante el hecho de que cada uno debe trabajar en busca del éxito siguiendo las líneas de su propia particularidad, en lugar de seguir ciegamente una serie de normas o de líneas de conducta marcadas por otros.