La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento
La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento Energía y una determinación inquebrantable: ambas superarán poderosas barreras y los mayores obstáculos. Y no obstante deben utilizarse juntas. La energía sin determinación queda desperdiciada. Muchos seres humanos tienen energía, tanta que les rebosa; y sin embargo, carecen de concentración, adolecen de la fuerza concentrada que les permitiría conducir su energía hacia el lugar adecuado. La energía no es algo tan escaso como muchos imaginan. Puedo mirar a mi alrededor en cualquier momento y señalar unas cuantas personas que conozco que están repletas de energía —a muchas de ellas parece sobrarles— y que no obstante, por alguna razón, no parecen poder progresar. No hacen más que malgastar sus energías. Ahora se encaprichan de una cosa y luego de la siguiente. Se ocuparán de algún asunto nimio sin interés ni importancia, y malgastarán energía y fuerza nerviosa para que les ayude en su esfuerzo, pero cuando acaban con ello resulta que no han obtenido nada.
Otras que cuentan con mucha energía fracasan a la hora de dirigir la fuerza de voluntad hacia el fin deseado. «Determinación inquebrantable», ésas son las palabras. ¿No te estremeces con su fuerza? Si tienes algo que hacer, ponte manos a la obra y hazlo. Reúne tu energía y luego guíala y dirígela con tu voluntad, insuflando en ella esa «determinación inquebrantable», y lograrás lo que quieras.