La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento
La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento Esas ondas de pensamiento disponen de otras cualidades distintas que las ondas sobre el agua. Cuentan con la capacidad de autorreproducirse. En este sentido se parecen más a las ondas sonoras que a las ondas sobre el agua. Al igual que una nota del violÃn hace que el cristal muy fino vibre y «cante», también un pensamiento intenso tiende a despertar vibraciones similares en las mentes sintonizadas para recibirlo. Muchos de los «pensamientos erráticos» que nos llegan no son sino reflejos de vibraciones de respuesta a ciertos pensamientos intensos enviados por otra persona. Pero a menos que nuestras mentes estén sintonizadas para recibirlo, no es probable que el pensamiento nos afecte. Si mantenemos pensamientos elevados e importantes, nuestras mentes adquieren cierta tonalidad que corresponde al carácter de los pensamientos que hemos estado teniendo. Y una vez que se establece esta tónica, estaremos en situación de captar las vibraciones de otras mentes moduladas respecto al mismo pensamiento. Por otra parte, no tenemos más que habituarnos a mantener pensamientos de un carácter opuesto y no tardaremos en reflejar el tono de los pensamientos que emanan las mentes de los miles de personas que piensan cosas parecidas.