La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento
La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento En algunos individuos parece predominar el elemento positivo, y en otros la tendencia negativa parece ser más evidente. Pero claro está, los grados de positividad y negatividad varÃan enormemente, y B puede resultar negativo para A, mientras que C lo considera positivo. Cuando dos personas se conocen suele existir un conflicto mental silente en el que sus mentes respectivas comprueban su calidad de positividad y establecen su posición relativa entre sÃ. Este proceso puede ser inconsciente en muchos casos; no obstante, es algo que sucede. El ajuste suele ser automático, pero de vez en cuando la lucha es tan enconada —los oponentes encajan tan bien— que la cuestión se abre paso en la conciencia de ambas personas. A veces las dos partes son tan parecidas en su grado de positividad que no consiguen llegar a un acuerdo mental; no pueden hacer migas entre sà y se sienten mutuamente repelidas y separadas, o bien permanecen juntas entre disputas y discusiones constantes.
Somos positivos o negativos para todos aquellos con los que establecemos contacto. Podemos ser positivos para nuestros hijos, nuestros empleados y dependientes, pero al mismo tiempo resultamos negativos para otros, respecto a los que ocupamos posiciones inferiores, o a los que hemos permitido imponerse a nosotros.