La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento
La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento El ser humano, la forma de vida más elevada producida hasta el momento, al menos en este planeta, demuestra contar con la forma más elevada de intelección pasiva, y con un desarrollo mucho más alto de intelección activa que la que puede apreciarse en animales inferiores. Y no obstante, los grados de ese poder varÃan ampliamente entre las diferentes razas humanas. Los distintos grados de intelección activa resultan evidentes entre los hombres de una misma raza; esos grados no dependen de ninguna manera de la cantidad de «cultura», posición social o ventajas educativas que posea el individuo: la cultura mental y el desarrollo mental son dos cosas muy diferentes.
No hay más que mirar a nuestro alrededor para hacerse consciente de las diferentes etapas del desarrollo de la intelección activa en el ser humano. El razonar de muchos seres humanos es poco más que intelección pasiva, que demuestra escasas cualidades de pensamiento volitivo. Prefieren dejar que otros seres humanos piensen por ellos. La intelección activa los cansa y les resulta mucho más fácil el proceso mental pasivo, que es instintivo y automático. Sus mentes operan siguiendo las pautas de la menor resistencia. Son poco más que borregos humanos.