La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento
La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento Cuando pensamos transmitimos unas vibraciones de una sustancia fina y etérea que son tan reales como las vibraciones que manifiestan luz, calor, electricidad y magnetismo. Que esas vibraciones no resulten evidentes para nuestros cinco sentidos no significa que no existan. Un potente imán enviará vibraciones y ejercerá una fuerza suficiente para atraer hacia sà mismo un pedazo de acero que pese cien kilos, pero no podemos ver, gustar, oler, escuchar ni sentir esa fuerza. De igual manera, las vibraciones del pensamiento tampoco pueden verse, gustarse, olerse, escucharse ni sentirse de manera ordinaria.
Aunque bien es cierto que existen casos documentados de personas especialmente sensibles a las impresiones psÃquicas, que han percibido potentes ondas de pensamiento, y muchos de nosotros podemos testimoniar que hemos sentido con claridad las vibraciones del pensamiento de otras personas, tanto en presencia del emisor como a distancia. La telepatÃa y sus fenómenos asociados no son ninguna tonterÃa.
La luz y el calor se manifiestan a través de vibraciones de una intensidad mucho menor que las del pensamiento, pero la diferencia estriba únicamente en la tasa vibratoria. Los anales de la ciencia aportan cierta luz sobre esta cuestión. Elisha Gray dice en su libro The Miracles of Nature:
