La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento
La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento Se te ha dado la mente para que la utilices bien, no para que te utilice a ti. Son muy pocos los que parecen saberlo y los que entienden el arte de controlar la mente. La clave de este misterio es la concentración. Un poco de práctica desarrollarÃa en todos los seres humanos el poder de utilizar la maquinaria mental apropiadamente. Cuando tengas alguna tarea mental que llevar a cabo, concéntrate en ella excluyendo todo lo demás, y descubrirás que la mente converge en ello —en lo que hay que hacer— y que todo se resuelve con rapidez. No existe fricción y se obvia todo movimiento superfluo o desperdicio de energÃa. Se utilizan todas las energÃas disponibles y cada revolución de la rueda directriz mental tiene un objeto. Vale la pena ser un ingeniero mental competente.
Y el ser humano que sabe cómo dirigir su motor mental sabe que una de las cosas más importantes es ser capaz de detenerse cuando se ha realizado la labor. No sigue echando carbón a la caldera, y manteniendo la presión alta una vez que ha acabado su labor, o cuando finaliza la parte cotidiana de trabajo. Sabe que hay que apagar las calderas hasta el dÃa siguiente. Algunas personas actúan como si el motor debiera continuar siempre funcionando, tanto si hay como si no hay algo que hacer, y luego se quejan de que se desgasta y hay que reparar esto y lo otro. Los motores mentales son máquinas estupendas, y lo que requieren es un cuidado inteligente.