La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento
La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento Niégate a expresar una pasión y ésta morirá. Cuenta diez antes de expresar tu cólera y entonces parecerá ridículo hacerlo. Silbar para reunir valor no es una simple figura retórica. Por otra parte, siéntate todo el día en una postura abatida, suspira y contesta a todo lo que te digan con voz lúgubre, y puedes estar seguro de que tu melancolía no desaparecerá. No hay en la educación moral un precepto más valioso que éste, como atestiguan todos los que lo han experimentado: si deseamos conquistar tendencias emocionales en nosotros mismos, debemos dedicarnos en principio, de manera asidua y con sangre fría, a practicar las disposiciones contrarias que preferiríamos cultivar.
Relaja el ceño, ilumina la mirada, contrae el aspecto dorsal en lugar del ventral, habla en un tono más elevado y haz un cumplido genial; tu corazón debe de estar frígido de veras si con todo eso no empieza a deshelarse.