La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento
La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento Que no podamos ver, escuchar, pesar o medir esas vibraciones no demuestra que no existan. Hay ondas de sonido que ningún oído humano puede escuchar, aunque algunas de ellas sin duda son registradas por el oído de algunos insectos, y otras son captadas por instrumentos muy sensibles inventados por el ser humano; no obstante, existe una enorme brecha entre los sonidos registrados por los instrumentos más sensibles y el límite que la mente humana, razonando por analogía, considera como la línea de separación entre las ondas sonoras y otras formas de vibraciones. Existen ondas lumínicas que el ojo del ser humano no registra, algunas de las cuales pueden ser recogidas por los instrumentos más sensibles, y otras mucho más sutiles que todavía no pueden detectarse por falta de los instrumentos adecuados, aunque cada año se realizan avances y el terreno inexplorado va disminuyendo de manera gradual.