La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento
La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento Para conseguir algo es necesario que la mente se enamore de ello, y sea consciente de su existencia, casi con exclusión de todo lo demás. Debes enamorarte de aquello que deseas obtener, igual que si conocieses a la mujer o al hombre con el que deseases casarte. No estoy diciendo que debas convertirte en un monomanÃaco del tema, y que pierdas todo interés en cualquier otra cosa de este mundo. Eso no funcionarÃa, pues la mente debe contar con esparcimiento y cambio. Lo que digo es que has de estar tan «concentrado» en el objeto deseado que todo lo demás parezca tener una importancia secundaria. Un hombre enamorado puede resultar muy agradable para todos los demás, y llevar a cabo sus deberes y gozar de los placeres de la vida con buen talante, pero interiormente todo lo que se dice a sà mismo es: «Para mà sólo hay una chica», y todas sus acciones están dirigidas a conseguir a esa chica, y a crear un hogar cómodo para ella. ¿Comprendes qué quiero decir? Debes enamorarte de aquello que deseas, y debes enamorarte hasta la médula, nada de ese tipo de amor-ligue ni de «hoy sà y mañana no», sino que debe ser de ese tipo antiguo, que hacÃa que un joven no pudiera meterse en la cama si no daba un paseo cerca de la casa de su novia, para asegurarse de que el edificio seguÃa allÃ. ¡Asà sÃ!