Meditaciones
Meditaciones 16. Como formes tus imaginaciones en repetidas veces, tal será tu inteligencia, pues el alma es teñida por sus imaginaciones. Tíñela, pues, con una sucesión de pensamientos como éstos: donde es posible vivir, también allí se puede vivir bien y es posible vivir en palacio, luego es posible también vivir bien en palacio. Y asimismo que cada ser tiende hacia el fin por el cual ha sido constituido y en virtud del cual ha sido constituido. Y donde está el fin, allí también el interés y el bien de cada uno se encuentra. Naturalmente, el bien de un ser racional es la comunidad. Que efectivamente hemos nacido para vivir en comunidad, tiempo ha que ha sido demostrado. ¿No estaba claro que los seres inferiores existen con vistas a los superiores, y éstos para ayudarse mutuamente? Y los seres animados son superiores a los inanimados, y los racionales superiores a los animados.
17. Perseguir lo imposible es propio de locos; pero es imposible que los necios dejen de hacer algunas necedades.
18. A nadie sucede nada que no pueda por su naturaleza soportar. A otro le acontece lo mismo y, ya sea por ignorancia de lo ocurrido, ya sea por alardear de magnanimidad, se mantiene firme y resiste sin daño. Es terrible, en efecto, que la ignorancia y la excesiva complacencia sean más poderosas que la sabiduría.