Meditaciones
Meditaciones 35. Y a aquel pensamiento que, lleno de grandeza, alcanza la contemplación de todo tiempo y de toda esencia, ¿crees que le parece gran cosa la vida humana? Imposible, dijo. Entonces, ¿tampoco considerará terrible la muerte un hombre tal? En absoluto[103].
36. «Concierne al rey hacer bien y recibir calumnias»[104].
37. Es vergonzoso que el semblante acate acomodarse y alinearse como ordena la inteligencia, y que, en cambio, ella sea incapaz de acomodarse y seguir su línea.
38. «No hay que irritarse con las cosas, pues a ellas nada les importa»[105].
39. «¡Ojalá pudieras dar motivos de regocijo a los dioses inmortales y a nosotros!»[106].
40. «Segar la vida, a modo de espiga madura, y que uno exista y el otro no»[107].
41. «Si los dioses me han olvidado a mí y a mis dos hijos, también esto tiene su razón»[108].
42. «El bien y la justicia están conmigo»[109].
43. No asociarse a sus lamentaciones, ni a sus estremecimientos.
44. «Mas yo le replicaría con esta justa razón: Te equivocas, amigo, si piensas que un hombre debe calcular el riesgo de vivir o morir, incluso siendo insignificante su valía, y, en cambio, piensas que no debe examinar, cuando actúa, si son justas o no sus acciones y propias de un hombre bueno o malo»[110].