Meditaciones
Meditaciones 60. Es preciso que el cuerpo quede sólidamente fijo y no se distorsione, ni en el movimiento ni en el reposo. Porque del mismo modo que la inteligencia se manifiesta en cierta manera en el rostro, conservándolo siempre armonioso y agradable a la vista, asà también debe exigirse en el cuerpo entero. Pero todas esas precauciones deben observarse sin afectación.
61. El arte de vivir se asemeja más a la lucha que a la danza en lo que se refiere a estar firmemente dispuesto a hacer frente a los accidentes incluso imprevistos.
62. Considera sin interrupción quiénes son esos de los que deseas que aporten su testimonio, y qué guÃas interiores tienen; pues, ni censurarás a los que tropiezan involuntariamente, ni tendrás necesidad de su testimonio, si diriges tu mirada a las fuentes de sus opiniones y de sus instintos.
63. «Toda alma, afirma[120], se ve privada contra su voluntad de la verdad.» Igualmente también de la justicia, de la prudencia, de la benevolencia y de toda virtud semejante. Y es muy necesario tenerlo presente en todo momento, pues serás más condescendiente con todos.