Meditaciones
Meditaciones 66. ¿De dónde sabemos si Telauges[122] no tenÃa mejor disposición que Sócrates? Pues no basta con el hecho de que Sócrates haya muerto con más gloria ni que haya dialogado con los sofistas con bastante más habilidad ni que haya pasado toda la noche sobre el hielo más pacientemente ni que, habiendo recibido la orden de apresar al Salaminio[123] haya decidido oponerse con mayor gallardÃa ni que se haya ufanado, por las calles[124], extremo sobre el que no se sabe precisamente ni si es cierto. Mas es preciso examinar lo siguiente: Qué clase de alma tenÃa Sócrates y si podÃa conformarse con ser justo en las relaciones con los hombres y piadoso en sus relaciones con los dioses, sin indignarse con la maldad, sin tampoco ser esclavo de la ignorancia de nadie, sin aceptar como cosa extraña nada de lo que le era asignado por el conjunto universal o resistirla como insoportable, sin tampoco dar ocasión a su inteligencia a consentir en las pasiones de la carne.
67. La naturaleza no te mezcló con el compuesto de tal modo, que no te permitiera fijarte unos lÃmites y hacer lo que te incumbe y es tu obligación. Porque es posible en demasÃa convertirse en hombre divino y no ser reconocido por nadie. Ten siempre presente eso y aún más lo que te voy a decir: en muy poco radica la vida feliz. Y no porque tengas escasa confianza en llegar a ser un dialéctico o un fÃsico, renuncies en base a eso a ser libre, modesto, sociable y obediente a Dios.