Meditaciones
Meditaciones 24. Enfados y juegos de niños, «frágiles almas que transportan cadáveres»[143] como para que más claramente pueda impresionarnos lo de «la evocación de los muertos»[144].
25. Vete en busca de la cualidad del agente y contémplalo separado de la materia; luego, delimita también el tiempo máximo que es natural que subsista el objeto individual.
26. Has soportado infinidad de males por no haberte resignado a que tu guía interior desempeñara la misión por la que ha sido constituido. Pero ya basta.
27. Siempre que otro te vitupere, odie, o profieran palabras semejantes, penetra en sus pobres almas, adéntrate en ellas y observa qué clase de gente son. Verás que no debes angustiarte por lo que esos piensen de ti. Sin embargo, hay que ser benevolente con ellos, porque son, por naturaleza, tus amigos. Ε incluso los dioses les dan ayuda total, por medio de sueños, oráculos, para que, a pesar de todo, consigan aquellas cosas que motivan en ellos desavenencias.