Meditaciones
Meditaciones 6. En primer lugar, fueron escenificadas las tragedias como recuerdo de los acontecimientos humanos, y de que es natural que éstos sucedan así, y también para que no os apesadumbréis en la escena mayor con los dramas que os han divertido en la escena. Porque se ve la necesidad de que esto acabe así, y que lo soportan quienes gritan: «¡Oh Citerón!»[160].
Y dicen los autores de dramas algunas máximas útiles. Por ejemplo, sobre todo, aquella de: «Si mis hijos y yo hemos sido abandonados por los dioses, también eso tiene su justificación.»[161]. Y esta otra: «No irritarse con los hechos»[162]. Y: «Cosechad la vida como una espiga granada»[163], y otras tantas máximas semejantes.
Y después de la tragedia, se representó la comedia antigua, que contiene una libertad de expresión aleccionadora y nos sugiere, por su propia franqueza, no sin utilidad, evitar la arrogancia. Con vistas a algo parecido, en cierto modo, también Diógenes tomaba esta franqueza. Y después de ésta, considera por qué fue acogida la Comedia Media, y más tarde, la Nueva, que, en poco tiempo, acabó siendo artificiosa imitación. Que han dicho también estos poetas algunas cosas provechosas, no se ignora. Pero, ¿a qué objetivo apuntó el proyecto total de esta poesía y arte dramático?