Meditaciones
Meditaciones 9. Los que se oponen a tu andadura según la recta razón, al igual que no podrán desviarte de la práctica saludable, así tampoco te desvíen bruscamente de la benevolencia para con ellos. Por el contrario, mantente en guardia respecto a ambas cosas por igual: no sólo respecto a un juicio y una ejecutoria equilibrada, sino también respecto a la mansedumbre con los que intentan ponerte dificultades, o de otra manera te molestan. Porque es también signo de debilidad el enojarse con ellos, al igual que el renunciar a actuar y ceder por miedo, pues ambos son igualmente desertores, el que tiembla, y el que se hace extraño a su pariente y amigo por naturaleza.
10. Ninguna naturaleza es inferior al arte, porque las artes imitan las naturalezas[164]. Y si así es, la naturaleza más perfecta de todas y la que abarca más estaría a una altura superior a la ingeniosidad artística. Y ciertamente todas las artes hacen lo inferior con vistas a lo superior. Por tanto, también procede así la naturaleza universal, y precisamente aquí nace la justicia y de ésta proceden las demás virtudes. Porque no se conservará la justicia, caso de que discutamos sobre cosas indiferentes, o nos dejemos engañar fácilmente y seamos temerarios o veleidosos.