Meditaciones
Meditaciones 36. «No se llega a ser bandido por libre designio.» La máxima es de Epicteto[179].
37. «Es preciso, dijo[180], encontrar el arte de asentir, y en el terreno de los instintos, velar por la facultad de la atención, a fin de que con reserva, útiles a la comunidad y acordes con su mérito, se controlen en sus impulsos y no sientan aversión por nada de lo que no depende de nosotros.»
38. «No trata, en efecto, el debate de un asunto de azar, dijo[181], sino acerca de estar locos o no.»
39. Decía Sócrates[182]: «¿Qué queréis? ¿Tener almas de seres racionales o irracionales? De seres racionales. ¿De qué seres racionales? ¿Sanos o malos? Sanos. ¿Por qué, pues, no las buscáis? Porque las tenemos. ¿Por qué entonces lucháis y disputáis?»