Emma
Emma —Lo siento muchÃsimo, pero tendrÃamos que irnos —dijo Emma, volviéndose hacia Harriet y empezando a levantarse—. Mi padre nos estará esperando. Cuando entramos no tenÃa intención ni podÃa quedarme más de cinco minutos. Sólo que hemos decidido visitarles para no pasar por delante de la casa sin preguntar por la señora Bates; pero ha sido una conversación tan agradable que el tiempo me ha pasado volando. Pero ahora tenemos que despedirnos de usted y de la señora Bates.
Y todo lo que intentaron para retenerlas más tiempo fue en vano. Emma salió a la calle… satisfecha, porque a pesar de que se habÃa visto obligada a oÃr muchas cosas que no le interesaban en absoluto, a pesar de que habÃa tenido que enterarse de todo lo que en sustancia decÃa la carta de Jane Fairfax, habÃa logrado evitar que le leyeran la dichosa carta.