Emma
Emma —Pero ¿de verdad que ha abierto usted la carta que iba dirigida a su esposa? ¡Oh, señor Weston! —riendo afectadamente—. Debo protestar… ¡Acaba usted de sentar un precedente peligrosÃsimo! No puede usted dar ejemplos como éste a sus vecinos… Le doy mi palabra que si eso es lo que me espera a mÃ, las mujeres casadas tendremos que empezar a defendernos… ¡Oh, señor Weston! ¡Nunca hubiera creÃdo una cosa semejante de usted!
—SÃ, sÃ, no se fÃe usted de los hombres. Tenga mucho cuidado, señora Elton. En esta carta nos cuenta… es una carta muy corta… escrita a toda prisa, sólo para darnos la noticia… nos cuenta que en seguida van a ir todos a Londres por causa de la señora Churchill… No se ha encontrado bien durante todo el invierno, y cree que el clima de Enscombe es demasiado frÃo para ella… de modo que van a venir todos para el sur sin pérdida de tiempo.
—¡Vaya, vaya! De modo que viven en el Yorkshire, ¿no? Enscombe está en el Yorkshire, ¿verdad?
—SÃ, viven a unas 190 millas de Londres. Un viaje considerable.