Emma
Emma Una vez cumplido su deber, el señor Weston podÃa volver a ocuparse de su hijo.
—Cuando Frank se fue —siguió diciendo—, no tenÃamos ninguna seguridad de cuándo podrÃamos volver a verle, y por eso las noticias de hoy nos han causado aún más alegrÃa. Ha sido algo totalmente inesperado. Es decir, yo siempre he tenido el presentimiento de que no tardarÃa en volver, estaba seguro de que iba a ocurrir algo, no sabÃa el qué, que harÃa posible su regreso… pero nadie me creÃa. Tanto él como la señora Weston estaban terriblemente desalentados. «¿Cómo va a arreglárselas para venir? ¿Cómo vamos a suponer que sus tÃos consentirán en volver a separarse de él?» Y asà por el estilo… Pero yo seguÃa pensando que iba a ocurrir algo que nos iba a ser favorable; y ya ve usted que ha sido asÃ. A lo largo de mi vida, señora Elton, he podido comprobar que cuando las cosas nos son contrarias un mes, al siguiente siempre se arreglan.