Emma
Emma —SÃ; Jane dice que está segura que lo lamentarán; pero, claro, éste es un empleo que no se cree con derecho a rechazar. ¡Yo me quedé tan sorprendida cuando me dijo lo que le habÃa dicho a la señora Elton, y cuando la señora Elton vino en seguida a felicitarme! Fue antes de tomar el té… no, espere… no podÃa ser antes del té porque empezábamos a jugar a las cartas… pero, sÃ, sÃ, era antes del té porque recuerdo que pensé… ¡Oh, no! Ahora me acuerdo, ya está; antes del té ocurrió algo, pero no esto. Antes del té al señor Elton le llamaron porque el hijo del viejo John Abdy querÃa hablar en él. ¡Pobre John…! Yo le tengo mucho afecto; trabajó para mi pobre padre durante veintisiete años; y ahora el pobre tiene mucha edad, no puede levantarse de la cama y lo pasa muy mal con su reuma… Hoy mismo tengo que ir a verle; y estoy segura de que Jane si sale a la calle también irá a verle. Y el hijo del pobre John fue a hablar con el señor Elton para ver si la parroquia podÃa ayudarle; él se gana bien la vida, ¿sabe usted?, le pagan bien en la Corona, es mozo de mulas y todas esas cosas, pero a pesar de todo necesita ayuda para mantener a su padre. Y cuando volvió a entrar el señor Elton nos dijo lo que le habÃa estado contando John, el mozo, y luego se habló de que habÃan enviado a Randalls una silla de posta para recoger al señor Frank Churchill que tenÃa que volver a Richmond. Eso es lo que ocurrió antes del té. Y después del té Jane habló con la señora Elton.