Juicio y sentimiento
Juicio y sentimiento —Elinor, puede que fuera bastante imprudente por mi parte ir a Allenham; pero el señor Willoughby tenÃa particulares ganas de enseñarme la casa; y es una casa preciosa, te lo aseguro… Hay una salita de estar muy bonita en el piso de arriba; tiene un buen tamaño y sirve tanto para invierno como para verano, y con muebles modernos serÃa una delicia. Hace esquina, y tiene ventanas a ambos lados. Por uno de ellos da a la pista de bochas, detrás de la casa, y después a un hermoso bosque en pendiente, y por el otro lado se ve la iglesia y el pueblo, y, más allá, aquellas escarpadas y bellas colinas que tantas veces hemos admirado. No me ha parecido plenamente aprovechada, pues nada podÃa dar más sensación de abandono que el mobiliario…, pero si se reamueblara… un par de cientos de libras, dice Willoughby…, serÃa una de las salas de verano más bonitas de Inglaterra.
Si Elinor hubiera podido escucharla sin interrupciones ajenas, Marianne habrÃa descrito cada una de las dependencias de la casa con igual delectación.