Juicio y sentimiento
Juicio y sentimiento —¡Oh, sÃ, mucho, mucho! Es decir, no creo que mucha gente le trate, porque Combe Magna está muy lejos; pero a todos les parece la mar de simpático, se lo aseguro. Nadie es más amado que el señor Willoughby dondequiera que vaya, y asà puede decÃrselo a su hermana. Tiene una suerte prodigiosa de haberle conseguido, se lo digo yo; y no es que él sea menos afortunado, porque su hermana es tan guapa y simpática que nada puede ser demasiado bueno para ella. Y eso que no creo en absoluto que sea más guapa que usted, se lo aseguro; porque las dos me parecen sumamente bonitas, y estoy convencida de que al señor Palmer también, aunque anoche no pudiéramos obligarle a que lo confesara.
Los informes de la señora Palmer respecto a Willoughby no eran muy provechosos; pero Elinor agradecÃa cualquier testimonio en su favor, por pequeño que fuese.
—Estoy tan contenta de que por fin nos hayamos conocido… —continuó Charlotte—. Y ahora espero que seamos siempre grandes amigas. ¡No puede ni imaginarse las ganas que tenÃa de conocerlas! ¡Es tan estupendo que vivan en la casita! ¡Seguro que no puede haber nada igual! ¡Y estoy tan contenta de que su hermana vaya a hacer una buena boda! ConfÃo en que pase usted largas temporadas en Combe Magna. Es un sitio monÃsimo se mire como se mire.
—Hace tiempo que conoce usted al coronel Brandon, ¿verdad?