Juicio y sentimiento
Juicio y sentimiento —Se llama Ferrars —dijo, en un susurro muy audible—; pero por favor no lo diga, porque es un gran secreto.
—¡Ferrars! —repitió la señorita Steele—. El señor Ferrars es el afortunado, ¿verdad? ¡Cómo! ¿El hermano de su cuñada, señorita Dashwood? Un joven muy simpático, por supuesto; le conozco muy bien.
—¿Cómo puedes decir eso, Anne? —exclamó Lucy, que por regla general enmendaba todas las afirmaciones que hacÃa su hermana—. Aunque le hayamos visto una o dos veces en casa de mi tÃo, es excesivo pretender que le conocemos muy bien.