Juicio y sentimiento
Juicio y sentimiento Al ser informada de la invitación, la señora Dashwood, convencida de que un viaje de tales características proporcionaría muchas diversiones a sus dos hijas, y advirtiendo, por el cariño y las atenciones de Marianne, hasta qué punto había puesto ésta en él su corazón, no quiso ni oír hablar de que declinaran el ofrecimiento por su causa; insistió en que las dos aceptaran inmediatamente, y luego, con su habitual entusiasmo, empezó a pronosticar las ventajas que para todas ellas se derivarían de esta separación.