Juicio y sentimiento

Juicio y sentimiento

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPÍTULO XLV

fili2

Willoughby había salido ya, y su carruaje había dejado de oírse, pero Elinor seguía aún abrumada por un cúmulo de pensamientos muy distintos entre sí, pero de triste efecto en conjunto; tanto que durante un rato no pudo siquiera acordarse de su hermana.

Willoughby, el hombre al que sólo media hora antes aborrecía como al más ignominioso de los seres, Willoughby, a pesar de todas sus faltas, le inspiraba ahora un grado de conmiseración tal por los sufrimientos que éstas le habían acarreado que, ahora que habría de ser para siempre ajeno a su familia, no podía dejar de pensar en él con una ternura, con una pesadumbre, más proporcionadas, como no tardaría en admitir, a sus expectativas que a sus virtudes. Advirtió que la ascendencia de aquel hombre en su pensamiento aumentaba por circunstancias que razonablemente no habrían debido pesar: por esa presencia de atractivo poco común, por esa actitud franca, afectuosa y enérgica que no era mérito alguno poseer, y por aquel amor aún apasionado que sentía por Marianne y con el que no se podía siquiera hacer una concesión inocente. Pero durante mucho, mucho tiempo, antes de que aquella ascendencia perdiera fuerza, ésos fueron sus pensamientos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker