Lady Susan
Lady Susan Lady Susan Vernon a la señora Johnson
Upper Seymour Street
Mi querida Alicia:
Ya detestaba al señor Johnson sin necesidad de este último ataque de gota, pero ahora mi aversión hacia él es de una magnitud incalculable. ¡Tenerte confinada como una enfermera en su aposento! Mi querida Alicia, ¡qué error cometiste al casarte con un hombre de su edad!: lo bastante viejo para ser formal, indomable y padecer de gota; demasiado viejo para ser atractivo y demasiado joven para morir.
Llegué ayer hacia las cinco, y apenas había terminado de cenar cuando hizo su aparición Manwaring. No disimularé el auténtico placer que sentí al verle, ni el fuerte contraste que percibí entre su persona y sus modales y los de Reginald, con infinita desventaja de este último. Todavía pasé una o dos horas dudando de mi decisión de casarme con él, y aunque era una idea demasiado infructuosa y disparatada para permanecer mucho tiempo en mi cabeza, no me siento con muchas ganas de resolver la cuestión de mi matrimonio, ni espero con mucha impaciencia el momento en que Reginald, según lo que acordamos, llegue a la ciudad. Probablemente haré que retrase su llegada con alguna excusa u otra. No debe venir hasta que Manwaring se haya marchado.
