Lady Susan
Lady Susan Me rindo a la necesidad que nos separa. Dadas las circunstancias, no podrÃais actuar de otra manera. Nuestra amistad no puede verse perjudicada por ello, y en tiempos más felices, cuando os halléis en una situación independiente como la mÃa, estaremos de nuevo tan unidas como siempre. Lo espero con impaciencia; y, entretanto, puedo aseguraros que nunca me he encontrado mejor o más satisfecha de mà misma y de todo lo relacionado conmigo que en estos momentos. Aborrezco a vuestro esposo, desprecio a Reginald y estoy segura de que jamás volveré a ver a ninguno de los dos. ¿No tengo motivos para regocijarme? Manwaring me dedica más atención que nunca, y si fuera libre, dudo que pudiera resistirme incluso al matrimonio si me lo propusiera. Acelerar este acontecimiento, si su esposa vive con vos, puede estar en vuestras manos. Sus vehementes sentimientos, que deben de consumirla, fácilmente pueden mantenerse en estado de irritación. Cuento con vuestra amistad para ello. Ahora me alegro de no haber llegado a casarme con Reginald; y estoy asimismo decidida a que Frederica jamás lo haga. Mañana iré a recogerla a Churchill, y que Maria Manwaring tiemble ante las consecuencias. Frederica será la esposa de sir James antes de marcharse de mi casa. Ya puede gimotear y los Vernon pueden atronar; me tiene sin cuidado. Estoy harta de someter mi voluntad a los caprichos de los demás, de abandonar mi criterio en atención a otros con quienes no tengo ninguna obligación y hacia los que no siento ningún respeto. He cedido mucho, he sido muy fácil de manipular; pero ahora Frederica notará la diferencia.