Lady Susan
Lady Susan ¡Qué mujer debe de ser! Me muero de ganas de verla, y sin duda alguna acepto tu amable invitación, para así formarme una idea de esos poderes de seducción tan extraordinarios, capaces de conquistar al mismo tiempo y en la misma casa el afecto de dos hombres, ninguno de los cuales es libre de ofrecerlo, y ello sin poseer el encanto de la juventud. Me alegró saber que la señorita Vernon no irá con su madre a Churchill, ya que ni siquiera posee educación para recomendarla y, según lo que me ha contado el señor Smith, es aburrida y orgullosa a partes iguales. Cuando el orgullo y la estupidez van unidos no hay disimulo que valga, y la señorita Vernon se verá abocada al implacable desprecio; pero, según toda la información que he podido reunir, lady Susan posee una capacidad para cautivar con engaños que debe de ser agradable de presenciar y descubrir. Estaré contigo muy pronto. Con afecto, tu hermano,
R. de Courcy