Lady Susan
Lady Susan Reginald posee una buena figura y es merecedor de las alabanzas que habéis oído prodigarle, pero aun así no está a la altura de nuestro amigo de Langford. Está menos pulido, es menos seductor que Manwaring y, en comparación, es escasa su capacidad de decir esas cosas deliciosas que a una la hacen sentirse a gusto consigo misma y con el mundo entero. Sin embargo, es lo bastante agradable como para proporcionarme diversión y para lograr que muchas horas, que de otro modo pasaría poniendo todo mi empeño en vencer la reserva de mi cuñada y escuchando la insípida conversación de su esposo, transcurran de un modo muy agradable.
Lo que me contáis de sir James es de lo más satisfactorio, y tengo intención de insinuarle algo de mis intenciones a la señorita Frederica dentro de poco.
Vuestra…,
S. Vernon
