Lady Susan
Lady Susan El señor De Courcy a sir Reginald
Churchill
Mi estimado señor:
Acabo de recibir vuestra misiva, que me ha causado más asombro del que jamás habÃa sentido. Supongo que debo agradecerle a mi hermana el haberos hablado de mà de una manera que perjudica vuestra opinión sobre mi persona y os causa tanta alarma. No sé qué motivo le habrá impulsado a preocuparse y a preocupar a su familia temiendo un hecho que nadie, salvo ella misma, puedo afirmarlo, jamás habrÃa creÃdo posible. Atribuirle semejante plan a lady Susan significa desposeerla de esa excelente perspicacia que ni sus más acérrimos enemigos jamás le han negado; e igualmente escaso debe de ser el sentido común que creo tener si mi comportamiento con ella me hace sospechoso de perspectivas matrimoniales. Nuestra diferencia de edad es una objeción irrebatible, y os ruego, señor, que calméis vuestra mente y no alberguéis una sospecha que no puede ser más perjudicial para vuestra propia paz que para nuestro entendimiento.
