Los Watson
Los Watson En aquella ocasión, dado que únicamente dos de las hijas del Sr. Watson se hallaban en casa y que una de ellas debía quedarse para atenderlo, pues estaba enfermo y había perdido a su mujer, sólo una podía aprovechar la generosidad de sus amigos. La Srta. Emma Watson, que acababa de regresar con su familia tras haber vivido con una tía suya que la había criado, iba a hacer su primera aparición pública en el lugar, y su hermana mayor, cuya afición por los bailes era la misma que diez años atrás, tenía mérito al llevar de buen grado a su hermana (vestida con sus mejores galas) hasta D. en el viejo carruaje.
Mientras atravesaban los charcos del húmedo y embarrado camino, la Srta. Watson dio a su inexperta hermana las siguientes instrucciones y advertencias:
