Mansfield Park
Mansfield Park —Verdaderamente, señor —dijo Fanny—, siento muchÃsimo que el señor Crawford continúe…, sé que me hace un gran cumplido, y me siento inmerecidamente honrada; pero estoy totalmente convencida, y se lo he dicho asÃ, de que nunca podré…
—Querida mÃa —interrumpió sir Thomas—, no hablemos más de esto. Conozco tan bien tus sentimientos como debes de conocer tú mis deseos y mi pesar. No hay nada más que decir ni hacer. Desde este momento, no volverá a salir a relucir este asunto entre nosotros. No tienes nada que temer, ni de qué ponerte nerviosa. No puedes imaginarme capaz de intentar persuadirte de que te cases en contra de tu inclinación. Lo único que tengo presente es tu felicidad y tu interés, y como tal vez no sean ambas cosas incompatibles con las de él, lo único que se te pide es que tengas paciencia con los esfuerzos del señor Crawford por convencerte. Él es quien corre su propio riesgo. Tú pisas terreno firme. Le he prometido que le verás siempre que venga de visita, tal como harÃas si no hubiese ocurrido nada de esto. Le verás con el resto de nosotros, de la misma manera, y desechando en la medida que puedas el recuerdo de todo detalle desagradable. Se va a marchar tan pronto de Northamptonshire que no se te pedirá muchas veces este pequeño sacrificio. Ya se verá qué trae el futuro. Y ahora, mi querida Fanny, demos por terminado este asunto entre nosotros.