Mansfield Park
Mansfield Park —Quiero decir —exclamó afligida, corrigiéndose— que pienso que jamás lo conseguirá, en la medida en que se puede responder del futuro; pienso que nunca corresponderé a su afecto.
—Espero que las cosas mejoren. Me doy cuenta, incluso más que Crawford, de que el hombre que pretenda enamorarte, conociendo tú sus intenciones, tendrá ante sà una ardua tarea; porque encontrará en pie de guerra todos tus primeros afectos y hábitos; y antes de que llegue a ganar tu corazón para su uso personal tiene que liberarlo de cuanto lo ata a personas y cosas, ataduras que tantos años de crecimiento han fortalecido, y que por el momento están considerablemente afirmadas por la idea misma de separación. Sé que el temor a verte obligada a abandonar Mansfield te va a predisponer durante un tiempo contra él. Ojalá no se hubiera sentido obligado a decirte qué era lo que pretendÃa. Ojalá te hubiera conocido como te conozco yo, Fanny. Entre los dos, creo que te habrÃamos ganado. No habrÃan fracasado mis conocimientos teóricos y su práctica. HabrÃa procedido según mis planes. Sin embargo, espero que cuando el tiempo demuestre (como creo firmemente que demostrará) que te merece por su firme afecto, recibirá su recompensa. No puedo suponer que no tienes el deseo de amarle, el deseo natural de la gratitud. Sin duda debes de tener un sentimiento asÃ. Debes de lamentar tu propia indiferencia.