Mansfield Park
Mansfield Park Fanny se quedó estupefacta. Dado que no le había llegado ningún rumor escandaloso y malévolo, le era imposible comprender en gran medida esta extraña carta. Sólo entendía que tenía que ver con Wimpole Street y el señor Crawford, y suponía que acababa de ocurrir allí algo muy imprudente capaz de llamar la atención del mundo y —según el temor de la señorita Crawford— despertar celos en ella, si se enteraba. Que no se inquietara por ella. Si lo sentía era por las personas implicadas y por Mansfield, si se propagaba el rumor; aunque no esperaba que fuera así. Si los Rushworth se habían ido a Mansfield, tal como se infería de lo que decía la señorita Crawford, no era probable que les hubiera precedido nada desagradable, ni que causara ninguna sensación.
En cuanto al señor Crawford, esperaba que eso le hiciera ver su propio modo de ser, le convenciera de que era incapaz de querer de forma duradera a ninguna mujer del mundo, y se avergonzara de persistir en solicitarla.
¡Era muy extraño! Había empezado a creer que la amaba verdaderamente, y a imaginar que su amor por ella era excepcional… y su hermana aún decía que no quería a nadie más. Sin embargo, había debido de tener alguna atención señalada hacia su prima, había debido de cometer alguna indiscreción grave, puesto que su corresponsal no era de las que se fijaban en las pequeñas.